Un gran año, un gran futuro…

WW-VERANO 2012. El 2011 dejó en claro que la relojería suiza es más que una industria: es idear, diseñar, mejorar y producir mecanismos mecánicos capaces de medir el tiempo y hacer realidad gran variedad de complicaciones relojeras, que al inicio de la segunda década de este siglo,  han conquistado un número récord de clientes en todo el mundo. Lo anterior contrasta con la década anterior, cuando el cuarzo casi acaba con la relojería mecánica. Resulta evidente que un reloj implica más que exactitud: es un objeto que nos confirma que estamos vivos a través del latir de su movimiento. Por otra parte, no es sólo un gadget electrónico, sino que la misma escuela relojera es la que le ha dado al hombre artefactos que le han fascinado por siglos. Un dato interesante: del 100% de los relojes que se exportan al mundo desde Suiza, solamente el 26% de los ingresos corresponde a relojes electrónicos, ya que el 74% restante proviene de relojes mecánicos.

En el 2011 se alcanzó un nuevo récord: se llegó a 19.3 mil millones de francos suizos, es decir, 19.1% de crecimiento con respecto al 2010, tomando en cuenta además que el año pasado la moneda suiza estuvo cara.

Es una cifra importante, sobre todo si consideramos que hoy en día la relojería se ha convertido en un tesoro muy apreciado por quien la adquiere, tanto para el que se compra su primer reloj luego de varios años de ahorro, como para el que se hace de su reloj número 100 para anexarlo a su colección. En sí misma, la compra de un reloj es una experiencia placentera, inolvidable y de inversión.  Estos admirados objetos nos hacen sentir y vibrar a su ritmo, nos organizan la agenda día con día y contemplarlos es un deleite.  Dicha experiencia es mundial, pues de todo lo que Suiza produce, la mayor parte se destina a Asia. Por ejemplo, el 21% de todas las exportaciones suizas se queda en Hong Kong, donde debido a su reciente crecimiento, podemos ver muchos clientes nuevos. A Estados Unidos, un mercado que ha permanecido fuerte desde hace décadas, se dirige el 10% de todas las piezas.  En México, a su vez, el crecimiento es evidente, basta dirigir la mirada hacia una vitrina para contemplar la diversidad de marcas disponibles, o constatar la fuerza regional que ha tomado el SIAR, así como la visita de importantes directivos de grandes Manufacturas que obedece al interés de platicar con coleccionistas y clientes mexicanos.

La relojería es una destreza humana, una forma de creatividad dirigida a lo artístico, cuya base reside en una ciencia que le ha permitido mejorar constantemente la medición del tiempo. En Watches World no dejamos de maravillarnos con cada pieza que se lanza al mercado y de descubrir las historias detrás de ellas. Esto nos ha concedido entrar en una etapa de consolidación a través de un equipo más fuerte que nunca y además mediante la verificación de nuestro tiraje, lo que hace cada día más directa y enfocada a clientes relojeros la lectura de nuestras páginas.  ¡Vamos por un año más de éxitos!

 

-Los Editores

 

Acerca de 

Fundador de Watches World y varias publicaciones impresas, programas de radio y televisión.
Ha escrito durante 14 años sobre relojería, entrevistando a los ejecutivos más notables y dueños de las casas relojeras.
Fundador de medios impresos dedicados a la relojería de alto nivel. Recurrente visitante de las famosas ferias relojeras de Ginebra y Basilea en Suiza.
Viajero incansable, periodista de vocación y amante de los autos, motocicletas y relojes.

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