El hombre código de Cartier: Pierre Rainero

Está concentrado en la creación, está presente en cada momento en el que se debe tomar una decisión de desarrollo de producto, trabaja directamente con los gerentes de las diferentes áreas del portafolio Cartier y revisa una gran cantidad de proyectos que solicitan su aprobación, es decir, nuestro personaje es Cartier en persona. Tanto, que al preguntarle por un estilo de vida personal, comenta que es muy similar a lo que ha aprendido de la Maison: se fusiona con ese histórico legado de diseño, clase, buen gusto y atemporalidad.

El año de Panthère

“Quisimos enfocarnos este año en un reloj exclusivo para la marca, y en este caso Panthère es el epítome de lo que representa la Maison: somos la Casa más auténtica en amalgamar la relojería y la joyería, y aunque en este caso la pieza no necesariamente presente diamantes, es una obra de joyería per se. Su diseño no cambia, en 1983 teníamos los mismos códigos, pero en la parte técnica hemos desarrollado mejoras sustanciales. Estamos convencidos de que la referencia representa valores fundamentales para nuestro tiempo: glamour y sensualidad”.

Un icono…

“No está en nosotros calificarlo como tal, y esto es algo de lo que estamos orgullosos, pues en Cartier los iconos son resultado de dos factores esenciales: el tiempo y el recibimiento de la gente. Con Panthère hablamos de un icono por el gran éxito obtenido en su tiempo, por lo que significa para Cartier. Con Ballon Bleu, por ejemplo, su increíble recibimiento comercial lo coloca en esa lista potencial de icono para Cartier”.

Diseño poderoso – Identidad – Diferente

“Estos elementos son difíciles de conseguir, ya que el reloj debe decir algo a través de sus formas, debe ser totalmente revolucionario y adelantado a su época para convertirse en icónico. Empero, esa sutil línea es peligrosa, pues debe poseer una identidad máxima apegada a la historia de la marca, y al mismo tiempo, tiene que ser diferente”.

Evolución

“Llegué a la compañía en 1984, y los gustos, tendencias y preferencias del mercado han sido muy cambiantes de acuerdo al contexto. En mis primeros años la compañía no era lo inmensa que es hoy en día, y el nivel de conocimiento de Cartier no era ni remotamente cercano a lo que tenemos en la actualidad. Nuestra presencia a nivel mundial se ha disparado, y básicamente Cartier es reconocida de manera unánime a nivel internacional. En los ochenta éramos fuertes en algunos sitios europeos y en Nueva York, pero jamás pensamos en tener la penetración de la que hoy disfrutamos en Rusia, Medio Oriente, China o Japón. Sin embargo, en México hemos gozado de un gran nivel de reconocimiento gracias a personajes como María Félix”.

Códigos inquebrantables

“El estilo de Cartier es como un lenguaje, lo que producimos en el pasado es nuestro punto de referencia, y el conocimiento de ello está siempre presente en el aspecto de producción que está lleno de muestras. En términos de vocabulario contamos con diferentes tipos de: coronas, carátulas, numerales, agujas, asas, cajas, etcétera. Y en cuanto a la gramática, la entendemos en el sentido de la proporción, la asociación de colores, etcétera. Sin embargo, para responder a si poseemos un código que debe permanecer, la respuesta es no. Todo depende del ojo experto: debe sentirse y hablar de Cartier, sea revolucionario o tradicional, tiene que ser un Cartier”.

Mujer – hombre

“Mi labor consiste en brindar un punto de vista objetivo, me encanta trabajar en ambas vertientes de producto. No obstante, cuando se trata del desarrollo de piezas para el hombre es difícil no proyectarme, pues no trabajo para mí, lo hago para Cartier. Para no cometer errores la dinámica que sigo es cuestionarme absolutamente todo”. 

Tendencia

“Siendo Cartier no podemos ser seguidores, tenemos que estar un paso adelante, y para lograrlo existen ciertas claves en el trabajo diario que nos ayudan: platicar con nuestros socios comerciales en los puntos de venta, con nuestro equipo de diseñadores y viajar. Además, la cultura popular debe ser escuchada, por lo que series de televisión −y no nada más la literatura o la cinematografía− deben llenar el tanque de pensamiento para reinventarnos y conocer el momento preciso del lanzamiento de determinado artículo”. 

“Lo más complicado de mi trabajo es decir no, y lo hace aún más complicado que dentro del equipo, en la toma de decisiones, sea el único en no estar de acuerdo con cierta idea. He aprendido a explicar esa respuesta al equipo, que ha laborado fuertemente para presentarla y dejar en claro que no es un tema personal, sino lo que la marca debe exigirse a sí misma”: Pierre Rainero, Image, Style & Heritage Director.

 

Acerca de 

…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

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